Efectos de la ludopatía digital y las apuestas en línea

 "Yo fui uno de ellos. Perdí mucho dinero y caí en un bache bastante feo. A partir de ahí, intento incentivar a la gente a que no se meta a ese tipo de cosas”. Así responde Martín, estudiante de Comunicación, cuando se le pregunta si conoce a alguien que haya tenido problemas con las apuestas en línea. No duda al hablar, tampoco al concluir. "La ludopatía es una enfermedad”, afirma tajantemente. 

En las aulas, pasillos y chats de grupo, los boletos de apuesta ya no son cosa rara. Lo que alguna vez fue exclusivo de los casinos ahora se encuentra a un clic en el celular. Y aunque a simple vista parece solo un pasatiempo, detrás de la pantalla se esconde un problema que crece en silencio.

Las respuestas de una encuesta realizada a más de 30 personas indican que el primer contacto con las apuestas suele ocurrir antes de los 20 años. Algunos comenzaron incluso a los 15 o 17 años, una edad especialmente vulnerable. Este acceso temprano, sumado a la facilidad con la que se puede apostar desde un celular, plantea un escenario donde la ludopatía se gesta en silencio, muchas veces sin que los adultos responsables lo noten.

Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: ¿A que edad apostaste por primera vez?
. Número de respuestas: 22 respuestas.

Entre quienes han apostado, más de la mitad admite haber gastado dinero en estas plataformas, y no se trata sólo de cantidades simbólicas: varios señalaron haber perdido entre 500 y más de 2,000 pesos, e incluso hubo quienes prefirieron no revelar la cifra, lo que podría indicar un gasto mucho mayor. Más preocupante aún es que 10 personas dijeron haber seguido apostando para recuperar lo perdido, una de las señales más claras de adicción según especialistas.

Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: ¿Cuánto dinero estimas que has gastado en apuestas en línea?
. Número de respuestas: 29 respuestas.

Aunque la mayoría no ha abandonado actividades por apostar, 3 personas reconocieron haber dejado de lado tareas académicas, sociales o familiares debido a su participación en apuestas en línea. Si bien este número es menor, resalta que el problema no solo es económico: el impacto emocional y cotidiano también está presente.

Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: ¿Has dejado de realizar actividades académicas, sociales o familiares por estar apostando?
. Número de respuestas: 31 respuestas.

A lo largo de los últimos años, la publicidad de casas de apuestas ha invadido las redes sociales, los eventos deportivos y hasta el contenido digital que consumen los jóvenes a diario. Según la encuesta, la mayoría afirma haber visto este tipo de anuncios frecuentemente, ya sea en forma de banners, menciones pagadas o promociones disfrazadas de consejos de influencers. Esto no es menor: más del 80% de los encuestados considera que la publicidad influye mucho en que los jóvenes comiencen a apostar, sobre todo cuando se presenta como una actividad “divertida”, “fácil” y “rentable”.

Más aún, las estrategias publicitarias logran tener un efecto directo. Casi la mitad de los participantes admitió haberse sentido motivado a apostar al ver una promoción, código de descuento o recomendación en redes sociales. Aunque algunos lo hicieron por curiosidad o “solo una vez”, otros comenzaron a hacerlo de forma ocasional, creando un hábito que más tarde se volvió difícil de frenar. Este tipo de publicidad no solo promueve el consumo, sino que también normaliza la conducta, diluyendo los riesgos reales del juego compulsivo entre promociones llamativas y patrocinios de figuras populares.

Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: ¿Alguna vez te sentiste motivado a apostar por una promoción, código de influencer o publicidad?
. Número de respuestas: 33 respuestas.

Para la mayoría de los encuestados, no hay dudas: las apuestas deportivas en línea sí son adictivas. De 32 personas encuestadas, 30 afirmaron que sí lo son, dejando apenas dos voces que no lo sabían o no lo consideraban así. Esta percepción refuerza la idea de que, aunque muchos empiezan por curiosidad o por moda, existe una creciente conciencia sobre los riesgos que implica entrar a este mundo digital de apuestas.

Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: ¿Consideras que las apuestas deportivas en línea pueden ser adictivas?
. Número de respuestas: 33 respuestas.

Fabio Paolo Franco, estudiante de Comunicación que participó en los sondeos, lo explica con sinceridad. "Cuando te va bien al apostar y conoces sobre el deporte, te dan ganas de seguir."

Esa confianza en el conocimiento deportivo, lejos de funcionar como freno, suele convertirse en combustible. Una apuesta exitosa alimenta el deseo de repetir, y lo que empieza como juego se transforma en hábito.

Tania, otra estudiante de la misma carrera que Fabio, aporta una visión cercana al desastre económico; “Tengo amigos que llegaron a perder más de 20 mil pesos apostando.”

Para Clara Saiz, psicóloga especializada en salud mental juvenil, la ludopatía digital ha encontrado terreno fértil entre los jóvenes universitarios. La psicóloga define a la ludopatía como "la manera excesiva de jugar o hacer apuestas de manera digital, ya sea a través de computadoras, consolas o teléfonos móviles."

Pero el acceso a las plataformas no es el único problema. Lo preocupante es cómo estas se insertan en los hábitos de una generación hiperconectada. “Los jóvenes son particularmente vulnerables por la cercanía con el uso de pantallas, el tiempo libre que tienen y las largas horas que pasan solos o desatendidos”, señaló.

Además, la psicóloga advierte sobre el efecto del anonimato. “Sí creo que el anonimato aumenta el riesgo, ya que promueve que los jóvenes se sientan más cómodos al no tener que evidenciarse ante cualquier situación relacionada a las apuestas”, mencionó.

A pesar de todo, solo 4 personas creen tener un problema con las apuestas. La mayoría respondió que no, y 7 no están seguros, lo que revela un patrón de negación o falta de conciencia. Este dato es clave, pues como señala la psicóloga Clara Saiz, “el anonimato y el aislamiento aumentan el riesgo”, y muchos jóvenes no reconocen el daño hasta que ya están profundamente involucrados.

Gráfico de las respuestas de Formularios. Título de la pregunta: ¿Consideras que podrías tener un problema con las apuestas?
. Número de respuestas: 33 respuestas.

Las consecuencias van más allá del dinero perdido. Clara describe patrones que ha observado. “Aislamiento, ansiedad cuando no se encuentran cerca de un dispositivo, abandono de tareas u obligaciones por priorizar el juego, y necesidad de conseguir dinero, incluso vendiendo objetos de casa.”

Uno de los casos más duros que atendió comenzó con un adolescente de 15 años. Aislado, sin supervisión, terminó combinando la ludopatía con consumo de alcohol y drogas. “Fue internado en un centro de rehabilitación. Afortunadamente, logró salir recuperado.”

El tratamiento, según la experta, debe ser integral. “Terapia cognitivo conductual, acompañamiento familiar, vigilancia, separación del uso de pantallas, y en algunos casos, medicamentos. También es fundamental involucrarlos en alguna actividad física”, señaló.

Los testimonios dejan claro que no se trata de un vicio menor ni de una moda pasajera. La ludopatía digital se abre paso entre las generaciones jóvenes con la fuerza de lo invisible, silenciosa pero constante. Y si no se reconoce a tiempo, puede cobrar más que dinero.

Puedes escuchar el podcast donde se toca el tema de la Ludopatía digital en el siguiente link: https://youtu.be/ZRJuT6YlORI 

Puedes explorar más en Instagram: (@observatorioapuestas


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